¡Por la cresta! Siento que esta soledad me está matando... Deseo tanto tener a alguien que me quiera, que me ame... Extraño un nosotras, un nuestro, un somos...
Extraño saber que hay alguien que está pensando en mi, extraño ser la felicidad de una persona, extraño tomar mi celular y saber que tengo a alguien a quien puedo llamar tan solo para decirle cuando le quiero... Extraño amar...
"Ven y abrázame esta noche, otra vez siento un agujero aquí en mi pecho, ven y llena el vació que hay en mi corazón, ven y ámame como te amo yo..."
miércoles, 21 de diciembre de 2011
viernes, 16 de diciembre de 2011
Locura de un desamor
Mil veces te he mirado y por más que busco un resquicio del pasado en tu mirar tan solo encuentro un nuevo brillo por un nuevo amor, amor que no soy yo...
A veces creo ver un atisbo de tu amor entre tus palabras, pero a medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que tan solo es mi imaginación. Busco esconderme en los brazos de otra, pero nada llena el vació que quedó en mi corazón.
Camino en la melancolía que tu perverso amor me dejó, camino en las sombras que dejó tu desamor. Vivo con la intriga de saber ¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué tu amor por mí murió?
Siento que hoy la locura golpea mi razón, ya no vivo, sino que muero en mi dolor. A veces dormida en esa cama que fue de las dos, creo sentir tu cuerpo y tu calor protegiéndome de aquellas pesadillas que inundan mis sueños y me llenan de temor, mas al despertar veo que no estás, que tan solo fue mi imaginación y otra vez vuelvo a llorar. A veces sentada sola en nuestro sofá, ese que calla cada aventura y pasión que ahí convertidas en una nuestro amor desbordo, creo escuchar tu hermosa voz susurrándome al oído palabras dulces llenas de emoción, creo oír esa voz que un día me dijo “Te amo y no quiero vivir una vida sin ti, porque sin ti yo no podría vivir”, pero vuelvo a caer en la cuenta de que tan sólo es mi imaginación.
Los meses han pasado, todo ha cambiado de color, el canto de mi alma hoy apagó su voz, la sonrisa de mi rostro expiro con tu partida y el gozo de mi vida murió cuando hablaste de un nuevo amor.
Desde mi locura te escribo cada noche a luz de la luna, esa que un día nos perteneció, pero que hoy al igual que mi corazón se encuentra partida en dos, desde mi dolor te escribo palabras de amor tratando de no morir, me aferro a ellas para recordar lo que se siente vivir.
-Te amo-
-“Y yo a ti”-
-No podría vivir sin ti-
-“Ni yo sin tu amor”-
-Si algún día me dejas no seré capaz de llevar mi existencia sabiendo que tu amor, que un día fue mío, es de otra-
-“No digas tonteras, eso nunca pasará”-
-Confío en que tu amor es como el mío, eterno-
-“Lo es mi niña y lo será”-
Sonreí y la abrasé, en aquel momento creí que aquel abrazo sería eterno.
A veces creo ver un atisbo de tu amor entre tus palabras, pero a medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que tan solo es mi imaginación. Busco esconderme en los brazos de otra, pero nada llena el vació que quedó en mi corazón.
Camino en la melancolía que tu perverso amor me dejó, camino en las sombras que dejó tu desamor. Vivo con la intriga de saber ¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué tu amor por mí murió?
Siento que hoy la locura golpea mi razón, ya no vivo, sino que muero en mi dolor. A veces dormida en esa cama que fue de las dos, creo sentir tu cuerpo y tu calor protegiéndome de aquellas pesadillas que inundan mis sueños y me llenan de temor, mas al despertar veo que no estás, que tan solo fue mi imaginación y otra vez vuelvo a llorar. A veces sentada sola en nuestro sofá, ese que calla cada aventura y pasión que ahí convertidas en una nuestro amor desbordo, creo escuchar tu hermosa voz susurrándome al oído palabras dulces llenas de emoción, creo oír esa voz que un día me dijo “Te amo y no quiero vivir una vida sin ti, porque sin ti yo no podría vivir”, pero vuelvo a caer en la cuenta de que tan sólo es mi imaginación.
Los meses han pasado, todo ha cambiado de color, el canto de mi alma hoy apagó su voz, la sonrisa de mi rostro expiro con tu partida y el gozo de mi vida murió cuando hablaste de un nuevo amor.
Desde mi locura te escribo cada noche a luz de la luna, esa que un día nos perteneció, pero que hoy al igual que mi corazón se encuentra partida en dos, desde mi dolor te escribo palabras de amor tratando de no morir, me aferro a ellas para recordar lo que se siente vivir.
-Te amo-
-“Y yo a ti”-
-No podría vivir sin ti-
-“Ni yo sin tu amor”-
-Si algún día me dejas no seré capaz de llevar mi existencia sabiendo que tu amor, que un día fue mío, es de otra-
-“No digas tonteras, eso nunca pasará”-
-Confío en que tu amor es como el mío, eterno-
-“Lo es mi niña y lo será”-
Sonreí y la abrasé, en aquel momento creí que aquel abrazo sería eterno.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Sueño
A veces las cosas se ponen difíciles, la vida se nos torna gris, el cielo pierde su hermoso color y la luz es suplantada por una inmensa oscuridad. Creemos que ya no podemos más, queremos abandonarlo todo y volver atrás. Creemos que no hay razones para seguir, creemos que ya no queda más porque vivir. El dolor nos invade y entramos en un estado de desolación y desesperanza.
Hoy me pasó eso, mi bipolaridad me llevó a un estado de angustia y desesperación. Quise decir “basta”, quise decir “hasta aquí llego, no lucho más” pero recordé mi sueño, mi más anhelado sueño y no pude hacerlo, no pude tirar la toalla, es más me plantee nuevas metas.
A veces creo que estoy loca, que lo que quiero es imposible, pero me quema tanto este deseo, es increíble cómo me he apasionado por mis sueños.Anhelo ser una revolucionaria, anhelo romper esquemas, anhelo hacer de Chile un mejor país. Sueño con llegar a la política y ayudar a mi país, sueño con ser una política honesta y no corrompida por el poder y el dinero, sueño con ser una mujer amada por el pueblo, una mujer que realmente se la juegue por lo que los chilenos necesitan. Sueño con gobernar y crear un gobierno justo y realmente dedicado al pueblo.
Sí, quizás para muchos esto sea un locura, un sueño imposible, pero tengo fe en que soy capaz de cumplirlo, tengo fe en que algún día lograré aunque sea aportar para un Chile mejor.
Hoy recién pasé a tercero medio, aún me quedan dos años para entrar a la universidad y muchos más para poder ser una profesional, me queda mucho camino que recorrer antes de poder concretar mi sueño, pero no lo miro como algo que me aleje de él, sino como lo que la vida me tiene preparado para que yo cada día sea una mejor persona y logre crear una buena base con la cual pueda enfrentar el mundo y no caer en el intento.Desde hace tiempo que ya he comenzado a crear mi futuro, a formar las bases de mi sueño, esto no comenzará en unos cuantos años más, mi sueño lo comencé a realizar desde hace mucho, desde que me di cuenta de qué era lo que realmente quería y lo que realmente el mundo necesitaba.
Todas aquellas personas que me rodean han sido fundamentales en mi propósito, todas me han enseñado a ser una mejor persona, incluso aquellas que un día me dañaron. Sé que podré cumplir mis sueños, sé que Dios me ayudará, confío en él y confío en mí. Y sé que muchas personas también confían en mí, me lo han dicho y demostrado, y hoy les prometo que haré todo lo posible para no desilusionarlas.
Tan solo le ruego a Dios que en el proceso mis valores e ideales no cambien ni sean corrompidos.
Hoy me pasó eso, mi bipolaridad me llevó a un estado de angustia y desesperación. Quise decir “basta”, quise decir “hasta aquí llego, no lucho más” pero recordé mi sueño, mi más anhelado sueño y no pude hacerlo, no pude tirar la toalla, es más me plantee nuevas metas.
A veces creo que estoy loca, que lo que quiero es imposible, pero me quema tanto este deseo, es increíble cómo me he apasionado por mis sueños.Anhelo ser una revolucionaria, anhelo romper esquemas, anhelo hacer de Chile un mejor país. Sueño con llegar a la política y ayudar a mi país, sueño con ser una política honesta y no corrompida por el poder y el dinero, sueño con ser una mujer amada por el pueblo, una mujer que realmente se la juegue por lo que los chilenos necesitan. Sueño con gobernar y crear un gobierno justo y realmente dedicado al pueblo.
Sí, quizás para muchos esto sea un locura, un sueño imposible, pero tengo fe en que soy capaz de cumplirlo, tengo fe en que algún día lograré aunque sea aportar para un Chile mejor.
Hoy recién pasé a tercero medio, aún me quedan dos años para entrar a la universidad y muchos más para poder ser una profesional, me queda mucho camino que recorrer antes de poder concretar mi sueño, pero no lo miro como algo que me aleje de él, sino como lo que la vida me tiene preparado para que yo cada día sea una mejor persona y logre crear una buena base con la cual pueda enfrentar el mundo y no caer en el intento.Desde hace tiempo que ya he comenzado a crear mi futuro, a formar las bases de mi sueño, esto no comenzará en unos cuantos años más, mi sueño lo comencé a realizar desde hace mucho, desde que me di cuenta de qué era lo que realmente quería y lo que realmente el mundo necesitaba.
Todas aquellas personas que me rodean han sido fundamentales en mi propósito, todas me han enseñado a ser una mejor persona, incluso aquellas que un día me dañaron. Sé que podré cumplir mis sueños, sé que Dios me ayudará, confío en él y confío en mí. Y sé que muchas personas también confían en mí, me lo han dicho y demostrado, y hoy les prometo que haré todo lo posible para no desilusionarlas.
Tan solo le ruego a Dios que en el proceso mis valores e ideales no cambien ni sean corrompidos.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Al amor de mi vida
No sé quien serás, ni si quiera sé si alguna vez te he visto, tan sólo sé que cuando llegues no te dejaré.
Hoy te escribo a ti, amor de mi vida. No tengo idea de quien serás, no sé si serás alto o flaco, moreno o blanco, sólo sé que algún día llegarás a mi vida y nunca jamás me dejarás.Hoy quiero decirte que te estoy esperando, que aunque aún no te conozca ya te amo, que mi corazón late tan solo para que le escuches y logres encontrarlo. Que cada día que pasa es una nueva enseñanza que me servirá para que cuando estemos juntos logremos superar cada obstáculo que llegue a nuestra vida.Quizás aún falta mucho para que llegues a mi vida, quizás pasen años y yo aún no logre encontrarte, pero cuando lo haga te diré cuanto he esperado por ti, cuantas veces creí haberte encontrado, pero no fue así. Cuando te encuentre podré darte todo este amor que quiere hacer explotar mi corazón, abrazarte, besarte, hacerte feliz, vivir por ti y para ti.Sueño con despertar a tu lado cada día, sueño con darte todo lo que he guardado para ti, sueño con contarte todo lo que me ha tocado vivir, sueño con escuchar tu dulce voz y sobre todo sueño con la vida que juntos vamos a vivir.Desde hace mucho que te espero y quizás deba seguir mucho más esperando, pero no importa porque sé que ya llegarás y cuando eso suceda te amaré como nadie te amo ni te amará.
Hoy te escribo a ti, amor de mi vida. No tengo idea de quien serás, no sé si serás alto o flaco, moreno o blanco, sólo sé que algún día llegarás a mi vida y nunca jamás me dejarás.Hoy quiero decirte que te estoy esperando, que aunque aún no te conozca ya te amo, que mi corazón late tan solo para que le escuches y logres encontrarlo. Que cada día que pasa es una nueva enseñanza que me servirá para que cuando estemos juntos logremos superar cada obstáculo que llegue a nuestra vida.Quizás aún falta mucho para que llegues a mi vida, quizás pasen años y yo aún no logre encontrarte, pero cuando lo haga te diré cuanto he esperado por ti, cuantas veces creí haberte encontrado, pero no fue así. Cuando te encuentre podré darte todo este amor que quiere hacer explotar mi corazón, abrazarte, besarte, hacerte feliz, vivir por ti y para ti.Sueño con despertar a tu lado cada día, sueño con darte todo lo que he guardado para ti, sueño con contarte todo lo que me ha tocado vivir, sueño con escuchar tu dulce voz y sobre todo sueño con la vida que juntos vamos a vivir.Desde hace mucho que te espero y quizás deba seguir mucho más esperando, pero no importa porque sé que ya llegarás y cuando eso suceda te amaré como nadie te amo ni te amará.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Deseo
Deseo…
Deseo volar
Deseo correr
Deseo reír
Deseo verte
Deseo mirarte
Deseo tomarte de la mano y que camines a mi lado, a mi paso
Deseo abrazarte
Deseo mirarte a los ojos y verme reflejada en ellos
Deseo quererte
Deseo, quizás, algún día amarte
Pero también deseo…
Deseo volar
Deseo correr
Deseo reír
Deseo ser libre
Deseo no quererte
Deseo no extrañarte
Deseo hacer lo que en el momento desee hacer
Deseo vivir lo que siempre he creído que viviría
Deseo mirar el mundo y verme en él, no fuera de él
Deseo vivir la vida, como un día enseñé a vivirla…
Deseo, con todas mis fuerzas, deseo…
Deseo volar
Deseo correr
Deseo reír
Deseo verte
Deseo mirarte
Deseo tomarte de la mano y que camines a mi lado, a mi paso
Deseo abrazarte
Deseo mirarte a los ojos y verme reflejada en ellos
Deseo quererte
Deseo, quizás, algún día amarte
Pero también deseo…
Deseo volar
Deseo correr
Deseo reír
Deseo ser libre
Deseo no quererte
Deseo no extrañarte
Deseo hacer lo que en el momento desee hacer
Deseo vivir lo que siempre he creído que viviría
Deseo mirar el mundo y verme en él, no fuera de él
Deseo vivir la vida, como un día enseñé a vivirla…
Deseo, con todas mis fuerzas, deseo…
domingo, 20 de noviembre de 2011
El viento me susurra cosas al oído, me dice que la tormenta ya está cerca y que debo esconderme porque con ella viene la muerte. Si no lo hago esta me encontrará y no tan solo me matará, sino que también me torturará, me hará sufrir y todo porque un día logre escapar de ella, logré salir de donde me tenía y correr a los brazos de mi salvador. Pero hoy, me encuentro en el mundo, fuera de mi salvación, su cobertura ya no está conmigo.
Creo que es tiempo de volver...
Creo que es tiempo de volver...
sábado, 19 de noviembre de 2011
domingo, 13 de noviembre de 2011
Maldito Noviembre
Hay un dolor extraño en mi pecho, parecido al de algún tiempo atrás.
Odio este mes, odio Noviembre, me gustaría que no existiera, que desapareciera, mas eso es imposible, siempre estará aquí recordándome que en días como estos yo comencé a morir.
Duele, no como antes, pero duele… Tengo ganas de llorar, pero no puedo, ya he olvidado lo que es llorar por estos sentimientos que olvidados estaban, pero que hoy Noviembre vuelve a revivir.
Lo peor es que Noviembre no viene solo…
Solo quiero que llegue luego el próximo año, mientras más pronto pase este mejor será… Ya no quiero recordar.
En días como estos, es cuando me vuelvo a preguntar ¿Por qué me hiciste tanto daño? ¿A caso yo alguna vez te hice algún mal? Jamás me has respondido cual fue el error que cometí, además de haberte querido tanto...
Por lo menos doy gracias al tiempo y a Dios por haberte sacado del fondo de mi corazón, estoy segura de que estos días pasaran y ya no los volveré a recordar... Por ahora solo debo aguantar y no confundir lo que ya está.
Odio este mes, odio Noviembre, me gustaría que no existiera, que desapareciera, mas eso es imposible, siempre estará aquí recordándome que en días como estos yo comencé a morir.
Duele, no como antes, pero duele… Tengo ganas de llorar, pero no puedo, ya he olvidado lo que es llorar por estos sentimientos que olvidados estaban, pero que hoy Noviembre vuelve a revivir.
Lo peor es que Noviembre no viene solo…
Solo quiero que llegue luego el próximo año, mientras más pronto pase este mejor será… Ya no quiero recordar.
En días como estos, es cuando me vuelvo a preguntar ¿Por qué me hiciste tanto daño? ¿A caso yo alguna vez te hice algún mal? Jamás me has respondido cual fue el error que cometí, además de haberte querido tanto...
Por lo menos doy gracias al tiempo y a Dios por haberte sacado del fondo de mi corazón, estoy segura de que estos días pasaran y ya no los volveré a recordar... Por ahora solo debo aguantar y no confundir lo que ya está.
domingo, 6 de noviembre de 2011
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Mi nombre es Caliel y soy un ángel caído
Mi nombre es Caliel y soy un ángel caído, llevo 20 años viviendo en este mundo, con los humanos.
Recuerdo cuando caí, cuando deserté, fue el peor y el mejor día de mi vida.
Cuando era un ángel, era uno de los más amados por el padre, le seguía a donde fuera e iba a donde él me mandara. Jamás dude de su sabiduría, jamás dude del amor que por él sentía, hasta que la vi.
Un día mi padre me mandó a vigilar a una de las elegidas, Sofía, la cual por desgracia se encontraba en tinieblas. Como siempre yo le obedecí y me dirigí a donde ella estaba. La encontré caminando por la calle, con sus ojos llenos de lágrimas, sumida en una gran angustia.
La quedé mirando, sin darme cuenta el tiempo se detuvo, olvidé absolutamente todo y me perdí en su hermoso rostro. En mi interior sentí que algo se rompió.
De repente desperté y recordé cual era mi misión, protegerla. Así que entré a su mente, comencé a calmarla, a ponerle paz en su corazón, pero por más que me esforzaba ella seguía mal, su corazón estaba completamente roto y su alma inundada en el dolor. Desesperado comencé a indagar en su memoria, busqué lo que tanto daño le había hecho, vi cada uno de sus recuerdos, cada uno de sus dolores, pero al llegar al último, al recuerdo que más guardado tenía en su interior, me di cuenta de que mi paz no serviría de nada, porque lo que ella realmente necesitaba era amor.
En aquel último recuerdo divise un gran amor, que por desgracia se transformo en su perdición, la dañaron tanto que ya no vivía, sino que moría a causa de aquel dolor, era tan intenso que hasta a mí casi me mato.
Haciendo mi mayor esfuerzo logré darle un poco de paz, la lleve a la casa y la recosté. Dejándola en un profundo sueño me dispuse a irme, mas me detuve por unos momentos y la observe, otra vez se detuvo el tiempo, otra vez me perdí en su belleza.
“Eres tan dulce, tan tierna, tan buena ¿Por qué el padre permite que pases por tanto dolor si eres su hija amada? ¿Por qué no viene y te socorre de esta perdición?” Pensé mientras iba de regreso al paraíso.
Angustiada llegue a los pies de mi padre, le conté todo lo que había hecho, visto y sentido, pero al final no pude aguantar esta angustia que me agobiaba así que le pregunté -¿Por qué permites que tu hija sufra de esa manera?-
-“No critiques mi forma de trabajar, yo sé porque hago las cosas” Me contesta con amor y luego agregó –“Ella será grande, tengo un gran propósito para ella, pero antes debe pasar por mi fuego…”-
-Pero padre ¿Le has preguntado si ella quiere aquel propósito?-
-“No”-
-Entonces ¿Cómo sabes si lo va a querer? ¿Cómo sabes si va a aceptar todo lo que ha pasado y todo lo que le queda por pasar para llegar aquel propósito?-
-“No lo sé”-
-¿¡Cómo!? ¿¡No sabes!? ¡Te imaginas si ella renuncia a tu propósito cuando se lo presentes! ¡Te das cuenta de que todo lo que la estás haciendo pasar podría ser en vano! ¡Tanto sufrimiento para nada!-
-“Creo que ese problema sería mío y no tuyo, así que sigue cumpliendo con lo que te he encargado y no vuelvas a criticarme. Eres un buen soldado, no te eches a perder. Y una cosa más, ten cuidado con lo que haces, con cómo la proteges, no quiero que esto me cause problemas con ella o si no me veré en la obligación de sustituirte en aquella misión…”-
-Sí, padre- Le contesto con un sentimiento de frustración en mi interior.
Por la mañana volví donde Sofía, al llegar me doy cuenta de que está teniendo una pesadilla, así que volví a entrar a su mente para calmarla.
Todo estaba oscuro, solo sentía su llanto desde algún rincón de aquella inmensidad, de repente unos ojos rojos comienzan a rodearme, me doy cuenta de lo que está sucediendo, los demonios la han venido a perturbar, así que sin perder más tiempo con mi poder disipé las tinieblas he impregne de luz todo el lugar, lo llené de arboles, flores y un hermoso río para que la tranquilidad lograra reinar.
Acurrucada en el suelo logro ver a Sofía, corrí hacia ella, la levanté y luego la abracé. Después la miré a los ojos y le dije –Mi nombre es Caliel y soy tu ángel guardián, ya no temas, yo estoy a tu lado y jamás te dejaré…- Sofía sonrió y me volvió abrazar, sentí como nos fundíamos en aquel abrazo que nos unió por toda la eternidad…
Desde aquel sueño todas las noches la volví a visitar, entraba a su interior y nos volvíamos a encontrar. Poco a poco le fui dando el amor que necesitaba, poco a poco aquella hermosa niña me fue cautivando, creo que poco a poco nos fuimos enamorando.
Día a día veía como cambiaba, como aquel dolor desaparecía y era sustituido por una gran alegría, ya no lloraba, sino que reía, ya no moría, ahora otra vez vivía.
Un día el padre me llamo a su presencia, recuerdo que me prohibió volver a entrar a los sueños de Sofía y si lo volvía hacer se vería en la obligación de sacarme y darle a otro ángel aquella misión.
Angustiado volví donde mi niña, desde lejos la observaba, ahora sentía que era yo quien moría. Los días comenzaron a pasar y ella volvía a llorar, en la oscuridad de su cuarto pronunciaba mi nombre, me rogaba que volviera a aparecer en sus sueños. Mas nada podía hacer, si volvía a entrar a sus sueños la perdería para siempre.
Poco a poco comenzamos a morir, poco a poco se acercaba nuestro fin. Hasta que llegó.
Un día Sofía desesperada tomó una decisión, la agonía en que vivía poco a poco la destruyó y ya sin fuerzas no encontró otra solución, cegada por el dolor tomó una pistola y se apunto, decidida a terminar con aquella vida tan amarga que le tocó. Con desesperación vi lo que estaba sucediendo, pasaban los minutos y no sabía qué hacer, por más que intentaba tranquilizarla y darle paz en su interior no lo lograba, así que sin pensar en las consecuencias o si en lo podría hacer decidí mostrarme ante ella, pero esta vez no sería en sueños, sería en su realidad. La verdad no tenía idea de cómo lo haría, tan solo sabía que lo que sentía por ella era tan fuerte que nada me detendría.
El tiempo avanzaba, debía actuar. Centrando todo mi poder en lo que deseaba, una luz comenzó a resplandecer desde mi corazón, asustada cerré mis ojos, no sabía lo que estaba haciendo, así que no los abrí hasta que sentí que todo había pasado.
Una voz me indico que era el momento de abrirlos, Sofía atónita había pronunciado mi nombre, apenas la miró me doy cuenta de que me estaba mirando y de que la pistola se encontraba en el suelo, enseguida comprendí que me podía ver. Sin perder tiempo me acerqué a ella y la abracé, por primera vez sentía su calor real, por primera vez me encontraba realmente en sus brazos.
Nos abrazamos por un largo rato, luego ella me preguntó si estaba soñando o si estaba muerta, con alegría le dije que no era un sueño, ni que tampoco estaba muerta, sino que todo era completamente real. Completamente sorprendida me quedó mirando, hasta que llorando me comenzó a decir: -“Desde la primera vez que soñé contigo no he dejado de pesarte, de recordar cada sueño en el cual has estado a mi lado, de anhelar la noche para dormir y encontrarte, pero luego desapareciste y fue ahí cuando caí en cuenta de que tan solo eras parte de mi imaginación. Me desesperé, me angustié ¡Creí que me estaba volviendo loca!
Sin encontrar consuelo me hundí en el dolor, desesperada anhelando terminar con esta agonía tomé una decisión, creí que terminar con mi vida sería lo mejor, ya que el no tenerte y el creer que me estaba volviendo loca me torturaba sin compasión, pero cuando estaba a punto de jalar el gatillo una luz me cegó y de la nada apareciste tú ¡De la nada! Creí que ya estaba muerta, pero luego me abrazaste y sentí tu calor ¿Cómo podría estar muerta si con tu abrazo otra vez veía de color…? Te he esperado tanto tiempo…”-
-Niña mía, soy real y nunca te he dejado sola, siempre he estado a tu lado. Quizás dejé de mostrarme en tus sueños, pero tan solo fue eso, yo jamás me alejé de ti y jamás lo haría. Y si me desaparecí de ellos, fue porque el padre me lo ordenó, pero hoy viendo lo que ibas a cometer le desobedecí y me mostré ante ti, no podía dejar que cometieras semejante aberración…- Me acerqué a ella y la abracé, juntas lloramos, hasta que comencé a desaparecer, el padre me estaba llamando. Antes de desaparecer por completo, tomé su mano y le prometí que volvería, llorando la dejé, pero sabía que la volvería a ver.
Sin darme cuenta me veo ante los pies de mi padre y este me dice:
-“¡Me has desobedecido! ¡Te ordené que no te aparecieras ante ella, pero tú no hiciste caso!”-
-¡Padre! ¡Ella se iba a matar! ¡Debía hacer algo!-
-“¿¡Y sabes por qué se iba a matar!?
-Sí…-
-“¿¡Por qué!?”-
-Porque yo me desaparecí de sus sueños- Le respondí con melancolía.
-“Entonces ¿Quién provocó todo esto?”-
-Yo- Le contesto derrotado.
-“¿¡Te das cuenta del error que has cometido!?”-
-¡Tan solo quería ayudarla!-
-“¡En vez de ayudarla casi la condenas!”- Me grita enfurecido.
La culpa me pesaba, todo había sido mi culpa, fui yo quien había interferido en la vida de aquella mujer. Pero ¿cómo no la iba ayudar si sufría tanto? ¿Cómo no iba a tener compasión por ella?
De repente la rabia comenzó a inundarme ¡Yo tan solo quería ayudarla! ¡Esto no era mi culpa!
-¡Yo no soy el culpable! ¡Yo tan solo quería ayudarla! ¡Tú eres quien todo lo haces! ¡Tú eres quien todo lo permite! Así que no me vengas a culpar ¡Yo solo le estaba haciendo más llevadera la vida a aquella niña! ¡El sufrimiento que le estás provocando no tiene justificación!-
-“Ella tiene su propósito ¡Ella debe pasar todo aquel sufrimiento para llegar a él!”-
-¡Ella no quiere tu propósito! ¡Ella me quiere a mí!-
-“¿Te das cuenta de cómo tu error la perjudicará?”-
-Yo no la he perjudicado, tan solo le he dado lo que ella necesitaba… Amor, ese que a veces pareces olvidar.-
-“¡La amo! ¿Cómo voy a olvidar darle mi amor?”-
-Sí, la amas, pero para demostrarle tu infinito amor mira todo lo que la has hecho sufrir ¿Cómo puedes amar y aguantar ver como quien ama sufre tanto? ¿¡Cómo!?- Llorando caí de rodillas, jamás había dudado de mi creador, jamás había sentido rabia hacia él, pero esto me superaba, no entendía cómo podía amar y ver como sus amados sufrían y no hacer nada. Yo no podía seguir eso, no podía hacerme el siego y no hacer nada al respecto.
-Siempre te seguí- le dije con un llanto amargo –Nunca dude de tu sabiduría, te creía un Dios de amor, pero ahora veo que también eres fuego consumidor…- Él tan solo me miraba, nada me replicó.
-Con el dolor de mi alma hoy renuncio a ti, iré al mundo de los mortales y le daré aquella niña lo que tanto necesita. Ya no puedo seguirte, no logro comprender tu forma de ser, por favor perdóname, pero es lo que siento que debo hacer…-
-“Siempre fuiste mi mejor soldado, mi más confiado ángel, mi incondicional. Logro entender lo que me dices, pero recuerda; Soy un Dios de amor, pero también soy fuego purificador…”-
Ese día dejé al padre, a quien había seguido toda mi vida y bajé donde la mujer que en sus sueños me había enamorado. Hoy llevo 20 años a su lado y no me arrepiento de lo que hice, juntos hemos sido felices, nos hemos amado como nadie nunca podrá amar. Pero sé que cuando muera volveré a encontrarme con mi padre y deberé rendirle cuentas, pero por ahora, mientras viva, solo viviré para ella, para amarla y hacerla feliz hasta que la muerte nos separe.
Recuerdo cuando caí, cuando deserté, fue el peor y el mejor día de mi vida.
Cuando era un ángel, era uno de los más amados por el padre, le seguía a donde fuera e iba a donde él me mandara. Jamás dude de su sabiduría, jamás dude del amor que por él sentía, hasta que la vi.
Un día mi padre me mandó a vigilar a una de las elegidas, Sofía, la cual por desgracia se encontraba en tinieblas. Como siempre yo le obedecí y me dirigí a donde ella estaba. La encontré caminando por la calle, con sus ojos llenos de lágrimas, sumida en una gran angustia.
La quedé mirando, sin darme cuenta el tiempo se detuvo, olvidé absolutamente todo y me perdí en su hermoso rostro. En mi interior sentí que algo se rompió.
De repente desperté y recordé cual era mi misión, protegerla. Así que entré a su mente, comencé a calmarla, a ponerle paz en su corazón, pero por más que me esforzaba ella seguía mal, su corazón estaba completamente roto y su alma inundada en el dolor. Desesperado comencé a indagar en su memoria, busqué lo que tanto daño le había hecho, vi cada uno de sus recuerdos, cada uno de sus dolores, pero al llegar al último, al recuerdo que más guardado tenía en su interior, me di cuenta de que mi paz no serviría de nada, porque lo que ella realmente necesitaba era amor.
En aquel último recuerdo divise un gran amor, que por desgracia se transformo en su perdición, la dañaron tanto que ya no vivía, sino que moría a causa de aquel dolor, era tan intenso que hasta a mí casi me mato.
Haciendo mi mayor esfuerzo logré darle un poco de paz, la lleve a la casa y la recosté. Dejándola en un profundo sueño me dispuse a irme, mas me detuve por unos momentos y la observe, otra vez se detuvo el tiempo, otra vez me perdí en su belleza.
“Eres tan dulce, tan tierna, tan buena ¿Por qué el padre permite que pases por tanto dolor si eres su hija amada? ¿Por qué no viene y te socorre de esta perdición?” Pensé mientras iba de regreso al paraíso.
Angustiada llegue a los pies de mi padre, le conté todo lo que había hecho, visto y sentido, pero al final no pude aguantar esta angustia que me agobiaba así que le pregunté -¿Por qué permites que tu hija sufra de esa manera?-
-“No critiques mi forma de trabajar, yo sé porque hago las cosas” Me contesta con amor y luego agregó –“Ella será grande, tengo un gran propósito para ella, pero antes debe pasar por mi fuego…”-
-Pero padre ¿Le has preguntado si ella quiere aquel propósito?-
-“No”-
-Entonces ¿Cómo sabes si lo va a querer? ¿Cómo sabes si va a aceptar todo lo que ha pasado y todo lo que le queda por pasar para llegar aquel propósito?-
-“No lo sé”-
-¿¡Cómo!? ¿¡No sabes!? ¡Te imaginas si ella renuncia a tu propósito cuando se lo presentes! ¡Te das cuenta de que todo lo que la estás haciendo pasar podría ser en vano! ¡Tanto sufrimiento para nada!-
-“Creo que ese problema sería mío y no tuyo, así que sigue cumpliendo con lo que te he encargado y no vuelvas a criticarme. Eres un buen soldado, no te eches a perder. Y una cosa más, ten cuidado con lo que haces, con cómo la proteges, no quiero que esto me cause problemas con ella o si no me veré en la obligación de sustituirte en aquella misión…”-
-Sí, padre- Le contesto con un sentimiento de frustración en mi interior.
Por la mañana volví donde Sofía, al llegar me doy cuenta de que está teniendo una pesadilla, así que volví a entrar a su mente para calmarla.
Todo estaba oscuro, solo sentía su llanto desde algún rincón de aquella inmensidad, de repente unos ojos rojos comienzan a rodearme, me doy cuenta de lo que está sucediendo, los demonios la han venido a perturbar, así que sin perder más tiempo con mi poder disipé las tinieblas he impregne de luz todo el lugar, lo llené de arboles, flores y un hermoso río para que la tranquilidad lograra reinar.
Acurrucada en el suelo logro ver a Sofía, corrí hacia ella, la levanté y luego la abracé. Después la miré a los ojos y le dije –Mi nombre es Caliel y soy tu ángel guardián, ya no temas, yo estoy a tu lado y jamás te dejaré…- Sofía sonrió y me volvió abrazar, sentí como nos fundíamos en aquel abrazo que nos unió por toda la eternidad…
Desde aquel sueño todas las noches la volví a visitar, entraba a su interior y nos volvíamos a encontrar. Poco a poco le fui dando el amor que necesitaba, poco a poco aquella hermosa niña me fue cautivando, creo que poco a poco nos fuimos enamorando.
Día a día veía como cambiaba, como aquel dolor desaparecía y era sustituido por una gran alegría, ya no lloraba, sino que reía, ya no moría, ahora otra vez vivía.
Un día el padre me llamo a su presencia, recuerdo que me prohibió volver a entrar a los sueños de Sofía y si lo volvía hacer se vería en la obligación de sacarme y darle a otro ángel aquella misión.
Angustiado volví donde mi niña, desde lejos la observaba, ahora sentía que era yo quien moría. Los días comenzaron a pasar y ella volvía a llorar, en la oscuridad de su cuarto pronunciaba mi nombre, me rogaba que volviera a aparecer en sus sueños. Mas nada podía hacer, si volvía a entrar a sus sueños la perdería para siempre.
Poco a poco comenzamos a morir, poco a poco se acercaba nuestro fin. Hasta que llegó.
Un día Sofía desesperada tomó una decisión, la agonía en que vivía poco a poco la destruyó y ya sin fuerzas no encontró otra solución, cegada por el dolor tomó una pistola y se apunto, decidida a terminar con aquella vida tan amarga que le tocó. Con desesperación vi lo que estaba sucediendo, pasaban los minutos y no sabía qué hacer, por más que intentaba tranquilizarla y darle paz en su interior no lo lograba, así que sin pensar en las consecuencias o si en lo podría hacer decidí mostrarme ante ella, pero esta vez no sería en sueños, sería en su realidad. La verdad no tenía idea de cómo lo haría, tan solo sabía que lo que sentía por ella era tan fuerte que nada me detendría.
El tiempo avanzaba, debía actuar. Centrando todo mi poder en lo que deseaba, una luz comenzó a resplandecer desde mi corazón, asustada cerré mis ojos, no sabía lo que estaba haciendo, así que no los abrí hasta que sentí que todo había pasado.
Una voz me indico que era el momento de abrirlos, Sofía atónita había pronunciado mi nombre, apenas la miró me doy cuenta de que me estaba mirando y de que la pistola se encontraba en el suelo, enseguida comprendí que me podía ver. Sin perder tiempo me acerqué a ella y la abracé, por primera vez sentía su calor real, por primera vez me encontraba realmente en sus brazos.
Nos abrazamos por un largo rato, luego ella me preguntó si estaba soñando o si estaba muerta, con alegría le dije que no era un sueño, ni que tampoco estaba muerta, sino que todo era completamente real. Completamente sorprendida me quedó mirando, hasta que llorando me comenzó a decir: -“Desde la primera vez que soñé contigo no he dejado de pesarte, de recordar cada sueño en el cual has estado a mi lado, de anhelar la noche para dormir y encontrarte, pero luego desapareciste y fue ahí cuando caí en cuenta de que tan solo eras parte de mi imaginación. Me desesperé, me angustié ¡Creí que me estaba volviendo loca!
Sin encontrar consuelo me hundí en el dolor, desesperada anhelando terminar con esta agonía tomé una decisión, creí que terminar con mi vida sería lo mejor, ya que el no tenerte y el creer que me estaba volviendo loca me torturaba sin compasión, pero cuando estaba a punto de jalar el gatillo una luz me cegó y de la nada apareciste tú ¡De la nada! Creí que ya estaba muerta, pero luego me abrazaste y sentí tu calor ¿Cómo podría estar muerta si con tu abrazo otra vez veía de color…? Te he esperado tanto tiempo…”-
-Niña mía, soy real y nunca te he dejado sola, siempre he estado a tu lado. Quizás dejé de mostrarme en tus sueños, pero tan solo fue eso, yo jamás me alejé de ti y jamás lo haría. Y si me desaparecí de ellos, fue porque el padre me lo ordenó, pero hoy viendo lo que ibas a cometer le desobedecí y me mostré ante ti, no podía dejar que cometieras semejante aberración…- Me acerqué a ella y la abracé, juntas lloramos, hasta que comencé a desaparecer, el padre me estaba llamando. Antes de desaparecer por completo, tomé su mano y le prometí que volvería, llorando la dejé, pero sabía que la volvería a ver.
Sin darme cuenta me veo ante los pies de mi padre y este me dice:
-“¡Me has desobedecido! ¡Te ordené que no te aparecieras ante ella, pero tú no hiciste caso!”-
-¡Padre! ¡Ella se iba a matar! ¡Debía hacer algo!-
-“¿¡Y sabes por qué se iba a matar!?
-Sí…-
-“¿¡Por qué!?”-
-Porque yo me desaparecí de sus sueños- Le respondí con melancolía.
-“Entonces ¿Quién provocó todo esto?”-
-Yo- Le contesto derrotado.
-“¿¡Te das cuenta del error que has cometido!?”-
-¡Tan solo quería ayudarla!-
-“¡En vez de ayudarla casi la condenas!”- Me grita enfurecido.
La culpa me pesaba, todo había sido mi culpa, fui yo quien había interferido en la vida de aquella mujer. Pero ¿cómo no la iba ayudar si sufría tanto? ¿Cómo no iba a tener compasión por ella?
De repente la rabia comenzó a inundarme ¡Yo tan solo quería ayudarla! ¡Esto no era mi culpa!
-¡Yo no soy el culpable! ¡Yo tan solo quería ayudarla! ¡Tú eres quien todo lo haces! ¡Tú eres quien todo lo permite! Así que no me vengas a culpar ¡Yo solo le estaba haciendo más llevadera la vida a aquella niña! ¡El sufrimiento que le estás provocando no tiene justificación!-
-“Ella tiene su propósito ¡Ella debe pasar todo aquel sufrimiento para llegar a él!”-
-¡Ella no quiere tu propósito! ¡Ella me quiere a mí!-
-“¿Te das cuenta de cómo tu error la perjudicará?”-
-Yo no la he perjudicado, tan solo le he dado lo que ella necesitaba… Amor, ese que a veces pareces olvidar.-
-“¡La amo! ¿Cómo voy a olvidar darle mi amor?”-
-Sí, la amas, pero para demostrarle tu infinito amor mira todo lo que la has hecho sufrir ¿Cómo puedes amar y aguantar ver como quien ama sufre tanto? ¿¡Cómo!?- Llorando caí de rodillas, jamás había dudado de mi creador, jamás había sentido rabia hacia él, pero esto me superaba, no entendía cómo podía amar y ver como sus amados sufrían y no hacer nada. Yo no podía seguir eso, no podía hacerme el siego y no hacer nada al respecto.
-Siempre te seguí- le dije con un llanto amargo –Nunca dude de tu sabiduría, te creía un Dios de amor, pero ahora veo que también eres fuego consumidor…- Él tan solo me miraba, nada me replicó.
-Con el dolor de mi alma hoy renuncio a ti, iré al mundo de los mortales y le daré aquella niña lo que tanto necesita. Ya no puedo seguirte, no logro comprender tu forma de ser, por favor perdóname, pero es lo que siento que debo hacer…-
-“Siempre fuiste mi mejor soldado, mi más confiado ángel, mi incondicional. Logro entender lo que me dices, pero recuerda; Soy un Dios de amor, pero también soy fuego purificador…”-
Ese día dejé al padre, a quien había seguido toda mi vida y bajé donde la mujer que en sus sueños me había enamorado. Hoy llevo 20 años a su lado y no me arrepiento de lo que hice, juntos hemos sido felices, nos hemos amado como nadie nunca podrá amar. Pero sé que cuando muera volveré a encontrarme con mi padre y deberé rendirle cuentas, pero por ahora, mientras viva, solo viviré para ella, para amarla y hacerla feliz hasta que la muerte nos separe.
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