A veces las cosas se ponen difíciles, la vida se nos torna gris, el cielo pierde su hermoso color y la luz es suplantada por una inmensa oscuridad. Creemos que ya no podemos más, queremos abandonarlo todo y volver atrás. Creemos que no hay razones para seguir, creemos que ya no queda más porque vivir. El dolor nos invade y entramos en un estado de desolación y desesperanza.
Hoy me pasó eso, mi bipolaridad me llevó a un estado de angustia y desesperación. Quise decir “basta”, quise decir “hasta aquí llego, no lucho más” pero recordé mi sueño, mi más anhelado sueño y no pude hacerlo, no pude tirar la toalla, es más me plantee nuevas metas.
A veces creo que estoy loca, que lo que quiero es imposible, pero me quema tanto este deseo, es increíble cómo me he apasionado por mis sueños.Anhelo ser una revolucionaria, anhelo romper esquemas, anhelo hacer de Chile un mejor país. Sueño con llegar a la política y ayudar a mi país, sueño con ser una política honesta y no corrompida por el poder y el dinero, sueño con ser una mujer amada por el pueblo, una mujer que realmente se la juegue por lo que los chilenos necesitan. Sueño con gobernar y crear un gobierno justo y realmente dedicado al pueblo.
Sí, quizás para muchos esto sea un locura, un sueño imposible, pero tengo fe en que soy capaz de cumplirlo, tengo fe en que algún día lograré aunque sea aportar para un Chile mejor.
Hoy recién pasé a tercero medio, aún me quedan dos años para entrar a la universidad y muchos más para poder ser una profesional, me queda mucho camino que recorrer antes de poder concretar mi sueño, pero no lo miro como algo que me aleje de él, sino como lo que la vida me tiene preparado para que yo cada día sea una mejor persona y logre crear una buena base con la cual pueda enfrentar el mundo y no caer en el intento.Desde hace tiempo que ya he comenzado a crear mi futuro, a formar las bases de mi sueño, esto no comenzará en unos cuantos años más, mi sueño lo comencé a realizar desde hace mucho, desde que me di cuenta de qué era lo que realmente quería y lo que realmente el mundo necesitaba.
Todas aquellas personas que me rodean han sido fundamentales en mi propósito, todas me han enseñado a ser una mejor persona, incluso aquellas que un día me dañaron. Sé que podré cumplir mis sueños, sé que Dios me ayudará, confío en él y confío en mí. Y sé que muchas personas también confían en mí, me lo han dicho y demostrado, y hoy les prometo que haré todo lo posible para no desilusionarlas.
Tan solo le ruego a Dios que en el proceso mis valores e ideales no cambien ni sean corrompidos.
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miércoles, 14 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
Al amor de mi vida
No sé quien serás, ni si quiera sé si alguna vez te he visto, tan sólo sé que cuando llegues no te dejaré.
Hoy te escribo a ti, amor de mi vida. No tengo idea de quien serás, no sé si serás alto o flaco, moreno o blanco, sólo sé que algún día llegarás a mi vida y nunca jamás me dejarás.Hoy quiero decirte que te estoy esperando, que aunque aún no te conozca ya te amo, que mi corazón late tan solo para que le escuches y logres encontrarlo. Que cada día que pasa es una nueva enseñanza que me servirá para que cuando estemos juntos logremos superar cada obstáculo que llegue a nuestra vida.Quizás aún falta mucho para que llegues a mi vida, quizás pasen años y yo aún no logre encontrarte, pero cuando lo haga te diré cuanto he esperado por ti, cuantas veces creí haberte encontrado, pero no fue así. Cuando te encuentre podré darte todo este amor que quiere hacer explotar mi corazón, abrazarte, besarte, hacerte feliz, vivir por ti y para ti.Sueño con despertar a tu lado cada día, sueño con darte todo lo que he guardado para ti, sueño con contarte todo lo que me ha tocado vivir, sueño con escuchar tu dulce voz y sobre todo sueño con la vida que juntos vamos a vivir.Desde hace mucho que te espero y quizás deba seguir mucho más esperando, pero no importa porque sé que ya llegarás y cuando eso suceda te amaré como nadie te amo ni te amará.
Hoy te escribo a ti, amor de mi vida. No tengo idea de quien serás, no sé si serás alto o flaco, moreno o blanco, sólo sé que algún día llegarás a mi vida y nunca jamás me dejarás.Hoy quiero decirte que te estoy esperando, que aunque aún no te conozca ya te amo, que mi corazón late tan solo para que le escuches y logres encontrarlo. Que cada día que pasa es una nueva enseñanza que me servirá para que cuando estemos juntos logremos superar cada obstáculo que llegue a nuestra vida.Quizás aún falta mucho para que llegues a mi vida, quizás pasen años y yo aún no logre encontrarte, pero cuando lo haga te diré cuanto he esperado por ti, cuantas veces creí haberte encontrado, pero no fue así. Cuando te encuentre podré darte todo este amor que quiere hacer explotar mi corazón, abrazarte, besarte, hacerte feliz, vivir por ti y para ti.Sueño con despertar a tu lado cada día, sueño con darte todo lo que he guardado para ti, sueño con contarte todo lo que me ha tocado vivir, sueño con escuchar tu dulce voz y sobre todo sueño con la vida que juntos vamos a vivir.Desde hace mucho que te espero y quizás deba seguir mucho más esperando, pero no importa porque sé que ya llegarás y cuando eso suceda te amaré como nadie te amo ni te amará.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Deseo
Deseo…
Deseo volar
Deseo correr
Deseo reír
Deseo verte
Deseo mirarte
Deseo tomarte de la mano y que camines a mi lado, a mi paso
Deseo abrazarte
Deseo mirarte a los ojos y verme reflejada en ellos
Deseo quererte
Deseo, quizás, algún día amarte
Pero también deseo…
Deseo volar
Deseo correr
Deseo reír
Deseo ser libre
Deseo no quererte
Deseo no extrañarte
Deseo hacer lo que en el momento desee hacer
Deseo vivir lo que siempre he creído que viviría
Deseo mirar el mundo y verme en él, no fuera de él
Deseo vivir la vida, como un día enseñé a vivirla…
Deseo, con todas mis fuerzas, deseo…
Deseo volar
Deseo correr
Deseo reír
Deseo verte
Deseo mirarte
Deseo tomarte de la mano y que camines a mi lado, a mi paso
Deseo abrazarte
Deseo mirarte a los ojos y verme reflejada en ellos
Deseo quererte
Deseo, quizás, algún día amarte
Pero también deseo…
Deseo volar
Deseo correr
Deseo reír
Deseo ser libre
Deseo no quererte
Deseo no extrañarte
Deseo hacer lo que en el momento desee hacer
Deseo vivir lo que siempre he creído que viviría
Deseo mirar el mundo y verme en él, no fuera de él
Deseo vivir la vida, como un día enseñé a vivirla…
Deseo, con todas mis fuerzas, deseo…
miércoles, 23 de marzo de 2011
Toma mi mano, deja que te enseñe el mundo que no te han dejado ver. Ven no tengas miedo, jamás te dañaría. Solo quiero mostrarte que ella no es la única, que hay más mujeres en el mundo, que no todo es como ella te dice que es. No quiero causarte daño alguno, solo quiero mostrarte que ella no es única y que tú no eres de ella. Ven, toma mis manos y déjate llevar, déjame mostrarte lo hermoso que es el mundo que te has perdido, ese que no has podido ver...
sábado, 12 de marzo de 2011
No me dejes
¿Dónde estoy? Creo reconocer este lugar, pero está diferente ¿Dónde quedo el brillo de las hojas? ¿Por qué aquel río está seco? ¿Dónde quedo aquella agua cristalina que vi en el la última vez que estuve aquí?
-“¿Andrea? ¿Eres tú?”- Escuche que me preguntaban a mis espaldas. Me giré y vi quien se suponía era mi alma.
-Sí, soy yo. Y ¿Tú…? ¿Tú eres mi alma?-
-“Sí, lo soy”-
-¿Qué te pasó? ¿Dónde están tus vestiduras blancas? ¿Por qué estás así? ¡Casi no te veo!-
-“Así estas tú, te estas muriendo, me estas dejando ir. El dolor nos ha herido y tú te estás dando por vencida y eso quiere decir que me estás perdiendo, que si esto sigue así desapareceré.”
-No… ¡No puedes desaparecer! ¡Yo aún sigo viva! ¿¡Cómo puedes desaparecer, si yo aún camino en el mundo de los mortales!?-
-“Andrea… el alma te da vida y la vida son los sentimientos, los buenos sentimientos y tú, tú solo sientes dolor y eso a mí me mata, ya casi no queda vida en ti. No me pidas que viva de dolor.”-
-Pero ¿Cómo? La última vez que te vi estabas tan radiante, tan decidida a vivir. Aquella vez tú me ayudaste, me sacaste de mi oscuridad, me brindaste luz ¿Por qué ahora estás así? No lo entiendo.”
-“Esa vez tú estabas decidida a seguir, no querías darte por vencida, pero ahora no hay fuerzas en ti, no hay nada que me ayude a mantenerme viva”-
-Pero si yo quiero seguir ¡No quiero morir!- Le grite desesperada, no me cabía en la cabeza como yo había llegado a esto, no podía entender cómo podía estar tan mal.
-“¿Segura que lo quieres? Mírate, no has sonreído sinceramente hace tanto tiempo, no has sentido alegría en tu corazón, no le has dado cabida al color en tu vida ¿Cómo quieres seguir así?”-
-¿Y cómo lo hago? ¡No puedo! ¡No puedo!- Llorando caí al suelo, el llanto no me dejaba seguir hablando, no entendía nada, no sabía cómo seguir, no sabía nada, solo sentía dolor y eso no me dejaba pensar.
-“Andrea esta vez yo no puedo te ayudar ¿Cómo voy ayudarte si apenas logro mantenerme viva por tus recuerdos? Tienes que aprender a ser fuerte, la vida no se ha acabado, entiende eso.”- Se inclina a mi lado y acaricia mi rostro, levanta mi cabeza y me miró a los ojos –“Si realmente crees que amaste, no te des por vencida, no cualquiera ama con la fuerza que tú lo hiciste. Si fuiste capaz de sentir lo que sentiste por ella, sé que eres capaz de amarte a ti misma, con la misma fuerza, que amaste a quien ahora es tu peor dolor. Solo date cuenta de lo que vales, date cuenta de todo lo bueno que has hecho y veras que no te mereces estar así por alguien que no te supo valorar, no mereces seguir torturándote por alguien que solo te hizo sufrir ¿Crees que ella está sufriendo en estos momentos por ti? ¿Crees que está preocupada por como tú estás? Mírate, son tantas tus lágrimas que no te dejan ver el sol que nace cada día, no te dejan ver las nuevas oportunidades que te está dando la vida. Sécate esas lágrimas y levántate, recupera todo lo que perdiste, recupera aquel amor que diste y tiraron a la basura, ve y búscalo, aún está ahí en ese tacho esperando a que tú lo recojas…”-
-No puedo… No sé cómo.-
-“Andrea si sigues así lo perderás todo y no me volverás a ver, no hasta que vuelvas a vivir…”-
-¡No, no me dejes! ¡No seas como los demás! ¡No seas como ella que me dejo sola!-
-“Volveré cuando vuelvas a vivir, volveré cuando tú así lo quieras, pero cuando realmente lo quieras”-
-Pero si yo te quiero aquí…-
-“Si es así, si realmente me quieres aquí no te des por vencida, vuelve abrir tu corazón”-
-No puedo, ella lo mato, ella lo cerro por completo. Sacrifique mi corazón por el de ella, no puedo volver abrirlo. Está tan dañado, ha sangrado tanto que ahora con suerte late.-
-“Es tu decisión, yo no puedo hacer nada…- Apenas termino aquellas palabras comenzó a desaparecer, lo poco que de ella se veía se esfumo con el viento.
Sin fuerzas seguí en el suelo, no podía parar de llorar. Desperté
Todo había sido un sueño, pero sabía que era real, ella era mi alma quien me había hablado, como muchas veces anteriormente lo había hecho.
Acostada en mi cama comencé a llorar, me sentí completamente sola, ahora no había nada ni nadie a quien yo pudiera recurrir. Y aunque en mí interior comenzó a nacer un deseo de seguir adelante, el dolor era más fuerte y por más que trate de contenerlo no podía, lloré y lloré todo ese día y aún sigo llorando.
No sé qué hacer.
-“¿Andrea? ¿Eres tú?”- Escuche que me preguntaban a mis espaldas. Me giré y vi quien se suponía era mi alma.
-Sí, soy yo. Y ¿Tú…? ¿Tú eres mi alma?-
-“Sí, lo soy”-
-¿Qué te pasó? ¿Dónde están tus vestiduras blancas? ¿Por qué estás así? ¡Casi no te veo!-
-“Así estas tú, te estas muriendo, me estas dejando ir. El dolor nos ha herido y tú te estás dando por vencida y eso quiere decir que me estás perdiendo, que si esto sigue así desapareceré.”
-No… ¡No puedes desaparecer! ¡Yo aún sigo viva! ¿¡Cómo puedes desaparecer, si yo aún camino en el mundo de los mortales!?-
-“Andrea… el alma te da vida y la vida son los sentimientos, los buenos sentimientos y tú, tú solo sientes dolor y eso a mí me mata, ya casi no queda vida en ti. No me pidas que viva de dolor.”-
-Pero ¿Cómo? La última vez que te vi estabas tan radiante, tan decidida a vivir. Aquella vez tú me ayudaste, me sacaste de mi oscuridad, me brindaste luz ¿Por qué ahora estás así? No lo entiendo.”
-“Esa vez tú estabas decidida a seguir, no querías darte por vencida, pero ahora no hay fuerzas en ti, no hay nada que me ayude a mantenerme viva”-
-Pero si yo quiero seguir ¡No quiero morir!- Le grite desesperada, no me cabía en la cabeza como yo había llegado a esto, no podía entender cómo podía estar tan mal.
-“¿Segura que lo quieres? Mírate, no has sonreído sinceramente hace tanto tiempo, no has sentido alegría en tu corazón, no le has dado cabida al color en tu vida ¿Cómo quieres seguir así?”-
-¿Y cómo lo hago? ¡No puedo! ¡No puedo!- Llorando caí al suelo, el llanto no me dejaba seguir hablando, no entendía nada, no sabía cómo seguir, no sabía nada, solo sentía dolor y eso no me dejaba pensar.
-“Andrea esta vez yo no puedo te ayudar ¿Cómo voy ayudarte si apenas logro mantenerme viva por tus recuerdos? Tienes que aprender a ser fuerte, la vida no se ha acabado, entiende eso.”- Se inclina a mi lado y acaricia mi rostro, levanta mi cabeza y me miró a los ojos –“Si realmente crees que amaste, no te des por vencida, no cualquiera ama con la fuerza que tú lo hiciste. Si fuiste capaz de sentir lo que sentiste por ella, sé que eres capaz de amarte a ti misma, con la misma fuerza, que amaste a quien ahora es tu peor dolor. Solo date cuenta de lo que vales, date cuenta de todo lo bueno que has hecho y veras que no te mereces estar así por alguien que no te supo valorar, no mereces seguir torturándote por alguien que solo te hizo sufrir ¿Crees que ella está sufriendo en estos momentos por ti? ¿Crees que está preocupada por como tú estás? Mírate, son tantas tus lágrimas que no te dejan ver el sol que nace cada día, no te dejan ver las nuevas oportunidades que te está dando la vida. Sécate esas lágrimas y levántate, recupera todo lo que perdiste, recupera aquel amor que diste y tiraron a la basura, ve y búscalo, aún está ahí en ese tacho esperando a que tú lo recojas…”-
-No puedo… No sé cómo.-
-“Andrea si sigues así lo perderás todo y no me volverás a ver, no hasta que vuelvas a vivir…”-
-¡No, no me dejes! ¡No seas como los demás! ¡No seas como ella que me dejo sola!-
-“Volveré cuando vuelvas a vivir, volveré cuando tú así lo quieras, pero cuando realmente lo quieras”-
-Pero si yo te quiero aquí…-
-“Si es así, si realmente me quieres aquí no te des por vencida, vuelve abrir tu corazón”-
-No puedo, ella lo mato, ella lo cerro por completo. Sacrifique mi corazón por el de ella, no puedo volver abrirlo. Está tan dañado, ha sangrado tanto que ahora con suerte late.-
-“Es tu decisión, yo no puedo hacer nada…- Apenas termino aquellas palabras comenzó a desaparecer, lo poco que de ella se veía se esfumo con el viento.
Sin fuerzas seguí en el suelo, no podía parar de llorar. Desperté
Todo había sido un sueño, pero sabía que era real, ella era mi alma quien me había hablado, como muchas veces anteriormente lo había hecho.
Acostada en mi cama comencé a llorar, me sentí completamente sola, ahora no había nada ni nadie a quien yo pudiera recurrir. Y aunque en mí interior comenzó a nacer un deseo de seguir adelante, el dolor era más fuerte y por más que trate de contenerlo no podía, lloré y lloré todo ese día y aún sigo llorando.
No sé qué hacer.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Hoy es tiempo
Por más que busco aquel paraíso al cual un día fui, no lo encuentro. Quiero volver ahí, quiero volver a sentirme bien, feliz.
Recuerdo que era hermoso, vegetación por todos lados, la luz del sol era completamente distinta a la que veo todos los días, era una luz que brindaba tranquilidad y un calor en el cual te sentías refugiada. Había un río con aguas cristalinas, era hermoso, jamás en mi vida había visto aguas tan puras como aquellas. Los árboles brillaban, todas sus hojas eran verdes, no había árbol que tuviera parte de él marchitado.
Recuerdo que sentía una paz enorme, era encontrarme conmigo misma, con lo más íntimo de mí, lo más puro, era hablar conmigo misma, era saber quién era y qué quería realmente.
Era feliz en aquel lugar, pero creo que ya no podré volver, a ese lugar fui acompañada, me acompañaba mi alma, aún la recuerdo. Estaba con un vestido blanco, relucía ante la luz de aquel sol, su sonrisa era la de los ángeles y sus palabras las más sabias que había escuchado en mi corta vida…
Me da pena saber que ya no volveré ahí, que he perdido aquello por ser quien soy ahora, espero poder recuperar todo aquello, recuperar mi alma, la que no hace mucho perdí…
Creo que hoy es tiempo de hacerlo, todo lo malo en mí vida debe terminar, debo de hacerle caso, debo pensar en mí, aunque sea una vez, debo pensar en lo mejor para mí y no para los demás.
Sí, creo que hoy es tiempo, hoy debo saldar cuentas, hoy debo recuperar lo que he perdido, hoy es hora, hoy me toca ganar a mí….
Alma mía, no sabes cuánto te extraño, anhelo volver a soñar contigo, anhelo tus sabias palabras, esas que tanto me sirvieron cuando me encontraba pérdida en uno de los más oscuros abismos. Te extraño. Extraño aquel lugar, extraño el calor de aquel sol, el aroma de aquella vegetación, el brillo de aquellos árboles, la paz que sentía en aquel lugar. Jamás la olvidaré, siempre estará ese recuerdo en lo más profundo de mí ser…
Hoy es tiempo de actuar, ya no puedo seguir así, hoy es tiempo de cambiar, de ser quien era, de amar a mi manera, de ser feliz.
Recuerdo que era hermoso, vegetación por todos lados, la luz del sol era completamente distinta a la que veo todos los días, era una luz que brindaba tranquilidad y un calor en el cual te sentías refugiada. Había un río con aguas cristalinas, era hermoso, jamás en mi vida había visto aguas tan puras como aquellas. Los árboles brillaban, todas sus hojas eran verdes, no había árbol que tuviera parte de él marchitado.
Recuerdo que sentía una paz enorme, era encontrarme conmigo misma, con lo más íntimo de mí, lo más puro, era hablar conmigo misma, era saber quién era y qué quería realmente.
Era feliz en aquel lugar, pero creo que ya no podré volver, a ese lugar fui acompañada, me acompañaba mi alma, aún la recuerdo. Estaba con un vestido blanco, relucía ante la luz de aquel sol, su sonrisa era la de los ángeles y sus palabras las más sabias que había escuchado en mi corta vida…
Me da pena saber que ya no volveré ahí, que he perdido aquello por ser quien soy ahora, espero poder recuperar todo aquello, recuperar mi alma, la que no hace mucho perdí…
Creo que hoy es tiempo de hacerlo, todo lo malo en mí vida debe terminar, debo de hacerle caso, debo pensar en mí, aunque sea una vez, debo pensar en lo mejor para mí y no para los demás.
Sí, creo que hoy es tiempo, hoy debo saldar cuentas, hoy debo recuperar lo que he perdido, hoy es hora, hoy me toca ganar a mí….
Alma mía, no sabes cuánto te extraño, anhelo volver a soñar contigo, anhelo tus sabias palabras, esas que tanto me sirvieron cuando me encontraba pérdida en uno de los más oscuros abismos. Te extraño. Extraño aquel lugar, extraño el calor de aquel sol, el aroma de aquella vegetación, el brillo de aquellos árboles, la paz que sentía en aquel lugar. Jamás la olvidaré, siempre estará ese recuerdo en lo más profundo de mí ser…
Hoy es tiempo de actuar, ya no puedo seguir así, hoy es tiempo de cambiar, de ser quien era, de amar a mi manera, de ser feliz.
viernes, 30 de julio de 2010
Conversando con mi alma...
Me encontraba en la soledad de mi cuarto, cuando decidí conversar con mi alma, mi ser real, con lo que soy y muchas veces, por no decir siempre, lo escondo. Sentada en mi cama decidí pararme, apagar la luz y sentarme en la parte más oscura de mi cuarto, ahí obtendría la soledad suficiente para poder entablar tal conversación.
Ya sentada no sabía cómo conectarme con mi alma y recordé lo que me dijo mi psicóloga –“Cierra tus ojos y pon tu mano sobre tu lado derecho del pecho, es ahí donde está el alma, luego háblale, pero con cariño, no te dejes llevar por la rabia o la ira, humíllate y veras como ello puede establecer la conexión con ella…”
Cerré mis ojos, coloqué mi mano en mi pecho y comencé a hablarle. De primera empecé a sentirme ridícula, parecía loca hablando sola, hasta que comencé a sentir ese calor especial que mi psicóloga me había mencionado. Mis ojos se llenaron de lagrimas y el dolor que siempre llevo en mi pecho comenzó a hacerse menos presente, al sentir todo ello decidí desahogarme, decirle a mi alma cuales son mis pesares, quizás ustedes digan –“Pero si es mi alma ella debe de saber cómo nos sentimos y lo que queremos”- Sí, lo sabe, pero ella espera a que le des aunque sea un minuto de dedicación, una palabra de aliento o de ayuda y por no dárselo muchas veces nos cuesta un mundo entender nuestros problemas y salir de ellos.
Llorando comencé a contarle lo que me pasaba… -Alma, compañía silenciosa que nunca me abandona, sin importar en donde esté o como esté, quiero que veas mi sufrimiento, quiero que me ayudes a entender mi padecimiento.
Hace más de seis meses que me encuentro con depresión, hace más de seis meses que no encuentro consuelo alguno, tú eres mi alma y sabes todo lo que me pasa, pero yo por ser tan ignorante nunca te tome en cuenta para pedir tu ayuda, ahora desesperada recurro a ti, mi mente esta tan nublada con el deseo de la muerte, que pensamientos positivos ya no me quedan, la luz de mi corazón está completamente apagada y tú… sé que tú también estas dañada, pero eres la única que sigue en pie, tú eres la única que tiene las respuestas, eres la única que me puede ayudar…- Llore un largo rato, tratando de sacar un poco el dolor de mi pecho y después seguí hablándole a ella –Desde pequeña nunca fui feliz, siempre estuvo marcada la ausencia de mi padre y además… además aquello que me sucedió cuando solo tenía 6 años, no quiero decirlo, pues tu sabes lo que es, el solo recordarlo más oscurece a mi corazón. Luego cuando entre a la adolescencia comenzaron las peleas con mi madre y mi hermana, hace solo unos meses se termino aquel infierno, hubiera terminado antes si mi hermana fuera más consciente de lo que sucede a su alrededor, hace tres años yo tome un rol que no me pertenecía, comencé a ser padre y madre, pero nunca hija o hermana. Siempre me encontraba en el medio de las peleas, retaba a una y luego a la otra, pero pasado un rato iba y consolaba a una primero y luego a la otra, era el apoyo fundamental de mi madre, era el abrazo necesario para mi hermana, era quien colocaba os limites en la casa, era la que corría cuando una de las dos trataba de matarse, era yo quien le socorría primero, era yo la que vivía ese proceso junto a ellas. Hasta que no di más, hasta que mis fuerzas se acabaron, hasta que caí en esta depresión… hasta ahí dure en esos roles, hasta ahí llego el “roble” de la casa, hasta ahí llego la que se supone nunca caería…
Y además agreguémosle todo lo que he sufrido por amor, tú más que nadie sabes cuantas lagrimas he votado por amores no correspondidos, cuantas locuras he cometido por las personas que he amado, tú más que nadie sabes que nunca nadie me ha sabido querer como yo le quería, siempre he sido la amiga, la mejor amiga si es que tenia suerte… Ahora si me preguntas que soy de ella, no sabría decírtelo con exactitud, ¿Más que su amiga? Quizás, ¿Mejores amigas? También puede ser, aun que yo le quiero de otra manera, tú sabes cómo me hizo sentir aquel día y también sabes que con ansiedad espero sentirme así otra vez, que con ansiedad deseo verla y abrazarla, ver su sonrisa y oír su dulce voz, además de sentir su dulce aroma…-
Tomé aire y seguí llorando, sintiendo ese calor sobre acogedor que salía de mi pecho y se expandía por todo mi cuerpo, quise volver hablar, pero el llanto no me dejaba, era tanta la tristeza que tenia, que aun que tratara de calmar mi llanto no podía. No sabría decirte cuanto tiempo estuve así, solo sé que fue mucho…
Cuando ya pude articular palabras le dije –Alma, tú ya sabes cómo me siento y también sabes lo que quiero, por favor dame un poco de tu ayuda, dame una señal para saber qué hacer, me encuentro perdida en la oscuridad, no sé por dónde avanzar, me encuentro estancada con miedo a caminar, porque no sé por dónde voy y no quiero sufrir más, aun que muchas veces, por obligación he tenido que avanzar y sin poder ver lo único que he encontrado es más dolor y muy poca felicidad…- Me quede en silencio esperando por alguna respuesta o alguna señal, pero no ocurría nada, pasaban los minutos y el calor que sentía comenzó a desvanecerse, desesperada le grite –¡He recurrido a ti!, ¡Me he humillado ante ti para pedirte una respuesta, me viste sin tapujos llorar sin consolación alguna! ¡No te vayas sin darme una respuesta! ¡No me dejes peor de lo que estaba! Solo dame una señal… solo una para saber por dónde ir…- Desconsolada y con rabia me pare y tome mis pastillas, me coloque el pijama y me acosté, llorando me quede dormida. Esa noche tuve un sueño raro, me encontraba yo y otra persona caminando por un parque en primavera, no recuerdo haberle preguntado nada en aquel sueño, pero aquella persona a la cual no le pude ver el rostro me dijo –“Eliana, la vida a veces no es como queremos, menos cuando tu vida le pertenece a Dios, siempre tendrás pruebas las cuales deberás superar, sé que eres lo bastante fuerte para poder seguir adelante en estos momentos, solo tienes que aprender a ver lo que los otros no, donde todos creen que no hay nada muchas veces ahí están tus respuestas, se paciente, no te desesperes, tu felicidad depende solo de ti… Se paciente, busca donde se supone no hay nada, borra de tu memoria todo lo malo y solo deja lo bueno… Perdón si te respondí algo tarde, es que se me hace un poco difícil comunicarme…- En ese minuto desperté y comprendí que esa era la respuesta que tanto esperaba…
Ya sentada no sabía cómo conectarme con mi alma y recordé lo que me dijo mi psicóloga –“Cierra tus ojos y pon tu mano sobre tu lado derecho del pecho, es ahí donde está el alma, luego háblale, pero con cariño, no te dejes llevar por la rabia o la ira, humíllate y veras como ello puede establecer la conexión con ella…”
Cerré mis ojos, coloqué mi mano en mi pecho y comencé a hablarle. De primera empecé a sentirme ridícula, parecía loca hablando sola, hasta que comencé a sentir ese calor especial que mi psicóloga me había mencionado. Mis ojos se llenaron de lagrimas y el dolor que siempre llevo en mi pecho comenzó a hacerse menos presente, al sentir todo ello decidí desahogarme, decirle a mi alma cuales son mis pesares, quizás ustedes digan –“Pero si es mi alma ella debe de saber cómo nos sentimos y lo que queremos”- Sí, lo sabe, pero ella espera a que le des aunque sea un minuto de dedicación, una palabra de aliento o de ayuda y por no dárselo muchas veces nos cuesta un mundo entender nuestros problemas y salir de ellos.
Llorando comencé a contarle lo que me pasaba… -Alma, compañía silenciosa que nunca me abandona, sin importar en donde esté o como esté, quiero que veas mi sufrimiento, quiero que me ayudes a entender mi padecimiento.
Hace más de seis meses que me encuentro con depresión, hace más de seis meses que no encuentro consuelo alguno, tú eres mi alma y sabes todo lo que me pasa, pero yo por ser tan ignorante nunca te tome en cuenta para pedir tu ayuda, ahora desesperada recurro a ti, mi mente esta tan nublada con el deseo de la muerte, que pensamientos positivos ya no me quedan, la luz de mi corazón está completamente apagada y tú… sé que tú también estas dañada, pero eres la única que sigue en pie, tú eres la única que tiene las respuestas, eres la única que me puede ayudar…- Llore un largo rato, tratando de sacar un poco el dolor de mi pecho y después seguí hablándole a ella –Desde pequeña nunca fui feliz, siempre estuvo marcada la ausencia de mi padre y además… además aquello que me sucedió cuando solo tenía 6 años, no quiero decirlo, pues tu sabes lo que es, el solo recordarlo más oscurece a mi corazón. Luego cuando entre a la adolescencia comenzaron las peleas con mi madre y mi hermana, hace solo unos meses se termino aquel infierno, hubiera terminado antes si mi hermana fuera más consciente de lo que sucede a su alrededor, hace tres años yo tome un rol que no me pertenecía, comencé a ser padre y madre, pero nunca hija o hermana. Siempre me encontraba en el medio de las peleas, retaba a una y luego a la otra, pero pasado un rato iba y consolaba a una primero y luego a la otra, era el apoyo fundamental de mi madre, era el abrazo necesario para mi hermana, era quien colocaba os limites en la casa, era la que corría cuando una de las dos trataba de matarse, era yo quien le socorría primero, era yo la que vivía ese proceso junto a ellas. Hasta que no di más, hasta que mis fuerzas se acabaron, hasta que caí en esta depresión… hasta ahí dure en esos roles, hasta ahí llego el “roble” de la casa, hasta ahí llego la que se supone nunca caería…
Y además agreguémosle todo lo que he sufrido por amor, tú más que nadie sabes cuantas lagrimas he votado por amores no correspondidos, cuantas locuras he cometido por las personas que he amado, tú más que nadie sabes que nunca nadie me ha sabido querer como yo le quería, siempre he sido la amiga, la mejor amiga si es que tenia suerte… Ahora si me preguntas que soy de ella, no sabría decírtelo con exactitud, ¿Más que su amiga? Quizás, ¿Mejores amigas? También puede ser, aun que yo le quiero de otra manera, tú sabes cómo me hizo sentir aquel día y también sabes que con ansiedad espero sentirme así otra vez, que con ansiedad deseo verla y abrazarla, ver su sonrisa y oír su dulce voz, además de sentir su dulce aroma…-
Tomé aire y seguí llorando, sintiendo ese calor sobre acogedor que salía de mi pecho y se expandía por todo mi cuerpo, quise volver hablar, pero el llanto no me dejaba, era tanta la tristeza que tenia, que aun que tratara de calmar mi llanto no podía. No sabría decirte cuanto tiempo estuve así, solo sé que fue mucho…
Cuando ya pude articular palabras le dije –Alma, tú ya sabes cómo me siento y también sabes lo que quiero, por favor dame un poco de tu ayuda, dame una señal para saber qué hacer, me encuentro perdida en la oscuridad, no sé por dónde avanzar, me encuentro estancada con miedo a caminar, porque no sé por dónde voy y no quiero sufrir más, aun que muchas veces, por obligación he tenido que avanzar y sin poder ver lo único que he encontrado es más dolor y muy poca felicidad…- Me quede en silencio esperando por alguna respuesta o alguna señal, pero no ocurría nada, pasaban los minutos y el calor que sentía comenzó a desvanecerse, desesperada le grite –¡He recurrido a ti!, ¡Me he humillado ante ti para pedirte una respuesta, me viste sin tapujos llorar sin consolación alguna! ¡No te vayas sin darme una respuesta! ¡No me dejes peor de lo que estaba! Solo dame una señal… solo una para saber por dónde ir…- Desconsolada y con rabia me pare y tome mis pastillas, me coloque el pijama y me acosté, llorando me quede dormida. Esa noche tuve un sueño raro, me encontraba yo y otra persona caminando por un parque en primavera, no recuerdo haberle preguntado nada en aquel sueño, pero aquella persona a la cual no le pude ver el rostro me dijo –“Eliana, la vida a veces no es como queremos, menos cuando tu vida le pertenece a Dios, siempre tendrás pruebas las cuales deberás superar, sé que eres lo bastante fuerte para poder seguir adelante en estos momentos, solo tienes que aprender a ver lo que los otros no, donde todos creen que no hay nada muchas veces ahí están tus respuestas, se paciente, no te desesperes, tu felicidad depende solo de ti… Se paciente, busca donde se supone no hay nada, borra de tu memoria todo lo malo y solo deja lo bueno… Perdón si te respondí algo tarde, es que se me hace un poco difícil comunicarme…- En ese minuto desperté y comprendí que esa era la respuesta que tanto esperaba…
domingo, 13 de junio de 2010
Era solo un sueño no una realidad
Anoche soñé contigo, fue tan real...
Nos encontrábamos en mi pieza, conversábamos de diferentes temas, de repente nos quedamos en silencio y nos quedamos mirando fijamente a los ojos, yo sentía que el corazón se me iba a salir, quería abrazarte, pero no me atrevía, hasta que me decidí y me acerque a ti, acaricie tu cara y luego bese tus dulces labios, fue como si volara, nunca había probado algo tan dulce y suave. Me quedaste mirando, algo desconcertada, tomaste mi rostro lo acercaste y me besaste, nos besamos, pero este fue un beso con pasión, sentí como un golpe eléctrico que recorría todo mi cuerpo. Nuestros labios se amoldaron, como si hubiera estados hechos para estar juntos, como si estuvieran predestinados. Te acerque más a mí, quería sentir tu calor, me quede mirando cada centímetro de tu rostro, no quería perder ningún detalle de el, tus ojos, tus labios, tus cejas, todo, quería guardarlo todo en mi memoria, moví mi cuello hasta llegar a tu pecho, tomaste mi rostro y me acercaste a ti, me dijiste- No sabes cuánto tiempo he estado esperando besar tus labios, no sabes cuánto tiempo te he amado en silencio, ¿Porque nunca te diste cuenta? ¿Nunca viste mis señales? Yo lo mire fijamente y le dije- No estaba segura, necesitaba algo que me lo confirmara un cien por ciento, a lo mejor me descuide y no vi tus señales, pero yo también te di las mías... Me beso y me dijo al oído- ya no importa el pasado, lo que importa es que ahora nos encontramos juntas, dejando salir nuestro amor, que por tanto tiempo mantuvimos recluido dentro de nuestro corazón.
Sentía su cuerpo, sus caricias, sus besos, su amor, sentía todo absolutamente todo, sentía su mirada que me penetraba por todo mi cuerpo, sentía su dulzura, su pasión, su todo, era tan real, sentía como la felicidad invadía cada molécula de mi cuerpo. Para mí era la realidad, ¿Cómo no va a ser real si sentí todo ello? ¿Cómo va a ser un sueño si aun siento tu aroma?
Cuando desperté me di cuenta de que solo fue un sueño, no podía creerlo, todo lo que sentí fue solo una ilusión. Sentí tanto dolor, quería volver a dormir para volver a ese sueño, quería volver a sentirte a mi lado, pero no podía, llore y llore, grite tu nombre y maldije a verte soñado, maldije a ver sentido todo lo que sentí, maldije al destino por no ponerme a tu lado.
Fue tan real, tan real, no sé cómo solo fue un sueño, te juro que no sé...
(Esto lo soñé hace mucho tiempo, se me había olvidado que lo tenía, bueno ahora lo subo)
Nos encontrábamos en mi pieza, conversábamos de diferentes temas, de repente nos quedamos en silencio y nos quedamos mirando fijamente a los ojos, yo sentía que el corazón se me iba a salir, quería abrazarte, pero no me atrevía, hasta que me decidí y me acerque a ti, acaricie tu cara y luego bese tus dulces labios, fue como si volara, nunca había probado algo tan dulce y suave. Me quedaste mirando, algo desconcertada, tomaste mi rostro lo acercaste y me besaste, nos besamos, pero este fue un beso con pasión, sentí como un golpe eléctrico que recorría todo mi cuerpo. Nuestros labios se amoldaron, como si hubiera estados hechos para estar juntos, como si estuvieran predestinados. Te acerque más a mí, quería sentir tu calor, me quede mirando cada centímetro de tu rostro, no quería perder ningún detalle de el, tus ojos, tus labios, tus cejas, todo, quería guardarlo todo en mi memoria, moví mi cuello hasta llegar a tu pecho, tomaste mi rostro y me acercaste a ti, me dijiste- No sabes cuánto tiempo he estado esperando besar tus labios, no sabes cuánto tiempo te he amado en silencio, ¿Porque nunca te diste cuenta? ¿Nunca viste mis señales? Yo lo mire fijamente y le dije- No estaba segura, necesitaba algo que me lo confirmara un cien por ciento, a lo mejor me descuide y no vi tus señales, pero yo también te di las mías... Me beso y me dijo al oído- ya no importa el pasado, lo que importa es que ahora nos encontramos juntas, dejando salir nuestro amor, que por tanto tiempo mantuvimos recluido dentro de nuestro corazón.
Sentía su cuerpo, sus caricias, sus besos, su amor, sentía todo absolutamente todo, sentía su mirada que me penetraba por todo mi cuerpo, sentía su dulzura, su pasión, su todo, era tan real, sentía como la felicidad invadía cada molécula de mi cuerpo. Para mí era la realidad, ¿Cómo no va a ser real si sentí todo ello? ¿Cómo va a ser un sueño si aun siento tu aroma?
Cuando desperté me di cuenta de que solo fue un sueño, no podía creerlo, todo lo que sentí fue solo una ilusión. Sentí tanto dolor, quería volver a dormir para volver a ese sueño, quería volver a sentirte a mi lado, pero no podía, llore y llore, grite tu nombre y maldije a verte soñado, maldije a ver sentido todo lo que sentí, maldije al destino por no ponerme a tu lado.
Fue tan real, tan real, no sé cómo solo fue un sueño, te juro que no sé...
(Esto lo soñé hace mucho tiempo, se me había olvidado que lo tenía, bueno ahora lo subo)
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