domingo, 29 de mayo de 2011

Solo decirte que te quiero y que cada día te estoy queriendo más. Pero tu inseguridad me llena de miedos y a veces pienso que sería mejor parar esto antes de que nos dañemos y no haya vuelta atrás...

Mahalo nui loa, Aloha'oe...

martes, 3 de mayo de 2011

El recuerdo de su amada

El viento me susurra al oído, me cuenta porqué este invierno ha sido tan frío, me dice que hace algún tiempo murió una mujer enamorada, pero esta no era cualquier mujer enamorada, ella era la amante de la lluvia.
Todo comenzó cuando el frío se quiso adueñar del invierno, pero para ello debía derrotar a la lluvia. Así que un día decidido a obrar en contra de ella, se dirigió a las montañas más altas, en donde se decía que ella vivía. Al llegar a la cima la encontró junto a su amada, cegado por la avaricia ataco a ambas, trato de congelarlas, pero no puedo, la lluvia fue más rápida tomo a su amada y juntas volaron por los cielos. El frío extasiado en cólera comenzó a seguirlas congelando todo a su paso, nada se salvaba de su ira.
La lluvia seguía huyendo junto a su amada, recorrieron todos los cielos buscando refugio, pero siempre el frío las encontraba. Por mucho tiempo la lluvia desapareció y cada vez que quería volver el frío congelaba sus gotas convirtiéndolas en nieve. Se dice que por años la tierra estuvo congelada, la sed de poder del frío era tan inmensa que se adueñó hasta de las estaciones, el verano, otoño y primavera al igual que la lluvia desaparecieron.
Pero un día la amante de la lluvia cansada ya de esconderse, de huir y de ver como el amor de su vida se debilitaba cada vez más por los enfrentamientos que tenía con el frío, decidió enfrentarlo.
Decidida fue los aposentos del astro Sol a rogarle por su ayuda, le imploro un poco de su poder para enfrentar al frío y así terminar con este invierno eterno que había azotado por tantos años al planeta y a sus corazones. ÉL accedió a darle parte de su poder, con la condición de que derrotara al frío y que si no lo hacia ella pagaría con su vida el favor que él le había concedido, ya que al quitarle el poder que le había dado, su cuerpo quedaría frío, sin calidez alguna.
Después de haberse encontrado con el astro Sol bajo a los confines de la tierra, donde se rumoreaba que se encontraba el frío. Al llegar comenzó a gritar con fuerzas el nombre de quien sería su contrincante, una y otra vez gritaba con fuerzas, hasta que él apareció.
Entre los dos se desato una lucha jamás vista, eran tales los poderes de cada uno que se perdían entre las luces que sus atacas desprendían.
El tiempo pasaba y la lucha seguía igual, no se veía que ninguno tomara el control de la batalla, cuando de repente el frío comenzó a atacar con más fuerzas, y los ataques de la mujer enamorada se veían opacados por él. Pero al verse en esa situación desesperada en busca de más fuerzas en su interior, comenzó a recordar los momentos que había pasado con su amada lluvia y ellos provocaban algo en su interior que la llenaba de fuerzas con las cuales poco a poco le fue ganando terreno a su contrincante.
Mientras esta lucha se llevaba a cabo la lluvia desesperada intento ir en busca de su amada, pero el sol no le dejo. Él sabía que solo el calor del amor podría derrotar al frío, por ello había aceptado darle parte de su poder a la amante de la lluvia, porque en ella vio fuego en su interior, fuego provocado por el amor que sentía hacia su amada lluvia.
La lucha se prolongó por años, en los cuales la tierra se comenzó a descongelar, el calor comenzó a sentirse otra vez y la lluvia por fin volvió a caer.
Cundo callo la primera gota de lluvia, la mujer enamorada de ella, con sus últimas fuerzas hizo su mayor esfuerzo y ataco al frío, el cual despavorido salió huyendo ya que en aquel ataque vio el amor que había en esa mujer, era tan inmenso que amenazaba con matar su frialdad. Así que huyo.
La mujer al ver que el frío huía se dejó caer vencida por el cansancio y su amada lluvia la recibió en sus brazos, esta al tenerla otra vez, después de tanto tiempo, a su lado la beso y abrazo como nunca lo había hecho, le dijo cuanto la amaba y cuán grande fue la tortura de verla luchar y no poder hacer nada. Mientras la lluvia le decía todas aquellas palabras su amada solo la miraba y con una lagrima en sus ojos le dijo que lo mejor de su vida era ella porque gracias a ella conoció el verdadero amor, ese que derroto al el inmenso frío que al planeta desoló. Sin darse cuenta, después de decir aquellas palabras cerro sus ojos y murió.
La lluvia hundida en la tristeza lloró cuarenta días y cuarenta noches, fue tal el diluvio que provoco que inundo a la tierra.
Hoy se cumplen dos mil años de la muerte de esta mujer, cada cien años la lluvia se retira a la tumba de su amada a llorar en silencio su dolor y es ahí donde el frío se aprovecha y toma el control. Por ello este invierno esta, más frío y más seco, porque este año, la lluvia se encuentra en el silencio de su amor.
Pero hay años en los cuales la lluvia nos azota y es cuando ella sale por el mundo a recordar los momentos que junto a su amada vivió en cada rincón de este planeta, recorre cada centímetro recordando la dulzura de su amada, la calidez de su piel. Y cuando por fin la lluvia deja de caer, es cuando ella ha vuelto a sus aposentos, allá en lo más alto de las montañas donde guarda el mayor de sus recuerdos, el amor que un día ambas se juraron para la eternidad.
Por eso los enamorados salen a caminar bajo la lluvia, porque al igual que ella, salen a recordar aquellos bellos momentos que vivieron con la persona a la cual aman, pero que por algún motivo ya no está a su lado.

viernes, 29 de abril de 2011

Siempre en mi


Amor ¿Recuerdas aquel atardecer? ¿Te acuerdas? Fue hermoso, íbamos tú y yo de vuelta a la realidad, íbamos caminando, tomadas de las manos, deseando que el camino no terminara, que fuera eterno, que jamás llegáramos aquella maldita realidad, la cual nos obligaba a aparentar lo que no éramos, la cual nos obligaba a ocultar nuestro amor.
Ese día fue hermoso, dejamos testimonio de nuestro amor en aquel lugar. Nos besamos y abrazamos toda aquella tarde bajo la sombra de los árboles, sentíamos aquella briza que rosaba nuestros rostros, sentíamos el calor de nuestros cuerpos cada vez que se rozaban.
No tengo palabras para explicar la hermosura de todo lo que nos rodeaba, de la naturaleza, de la luz del sol de aquel día, de tus ojitos con aquel brillo tan intenso que traspasaba mi piel.
No sabes cuánto te extraño, no sabes cuánto anhelo volver a tenerte en mis brazos, besar tu rostro, sentir tu piel, tu aroma…
¿Por qué? ¿Por qué tuviste que morir…? Me dejaste sola, vacía, sin nada. Hoy no tengo nada, tú te lo llevaste todo, mi felicidad, mi amor, mis sueños, mi vida… solo queda dolor… dolor y un vacío inmenso en mi corazón. He tratado de seguir, pero no puedo, tú eras mi vida, mi todo ¿Qué hago ahora yo sin ti? ¿Cómo sigo viviendo si mi vida eras tú?
Ha pasado ya un año de tu partida, un año de dolor y soledad, un año en el cual he tenido que aparentar, un año en el cual no te he podido olvidar, sigues en mi corazón, sigues constantemente en mis pensamientos, tu fantasma sigue apareciendo cada noche en mis sueños, no me dejas en paz, aun estando muerta, mi corazón no te deja de amar.
Amor, quiero que sepas que siempre te amaré, que aunque tú ya no estés a mi lado, siempre lo estarás en mi corazón, nunca te olvidaré, marcaste mi vida, me hiciste la mujer más feliz del mundo el tiempo que estuviste a mi lado… Te amo y siempre lo haré. Estés donde estés, sé que algún día te volveré a ver…

Siempre en mí, tu loca enamorada.

Ann.

domingo, 3 de abril de 2011

-Hola- Me dijo ella
-"Hola"- le respondo por inercia
-¿Cómo estás?-
-"La verdad, sin ganas de saber de ti"- Mis palabras salen cargadas de rencor
-Pero ¿Por qué?- Me pregunta desconcertada.
-"Porque eres una mierda de persona"- Le digo con una sonrisa en la cara, doy media vuelta y me voy.

martes, 29 de marzo de 2011

:)

Que raro es esto, sentir rabia, pero paz a la vez. Es, no sé, raro. Pero me siento bien, bueno igual hay momentos en que los recuerdos me acorralan y vuelve a doler, auqnue no como antes, ahora es un dolor cargado de rabia, ira, con sed de venganza, pero he aprendido a controlarlo.
Hay momentos en que me gustaria gritar "¡Soy libre! ¡Por fin soy libre!" Y debo decir que cada vez se vuelve más recurrente este deseo, ya que siento que por fin las cadenas que me ataban al pasado se estan rompiendo y aquello me pone feliz, bueno contenta. Creo que solo me falta pegar el salto, mis alas estan listas para vovler a cruzar el sol, solo tengo que tomar vuelo y salir de aquí.

Y una cosa más...

Welcome to my life... :)









Me perderé de estos lares por un tiempo, ya que los estudios me tienen bastante atareada...

miércoles, 23 de marzo de 2011

Toma mi mano, deja que te enseñe el mundo que no te han dejado ver. Ven no tengas miedo, jamás te dañaría. Solo quiero mostrarte que ella no es la única, que hay más mujeres en el mundo, que no todo es como ella te dice que es. No quiero causarte daño alguno, solo quiero mostrarte que ella no es única y que tú no eres de ella. Ven, toma mis manos y déjate llevar, déjame mostrarte lo hermoso que es el mundo que te has perdido, ese que no has podido ver...

jueves, 17 de marzo de 2011

Y hasta aquí me llego la tranquilidad.
Hoy otra vez esto triste, otra vez estoy llorando. Creí que ahora me sentiría mejor, después de haber sacado gran parte de mi dolor, pero no, sigue aquí, aunque distinto, ya no duele por lo que dolía.
La extraño, pero no como la extrañaba, extraño a la hermana que en ella encontré, extraño el apoyo que me brindaba, quizás me hizo mucho daño, pero aun así me brindaba un apoyo incondicional, aunque muchas veces mis penas las tratara de tonteras igual estaba ahí abrazándome.
Es raro el dolor que siento, no lo logro entender y tampoco quiero pensar mucho en él, quizás me haga peor.
Me pregunto ¿Cómo borraras estas cicatrices? No logro imaginar cómo lo harás, creo que no harás nada, no puedes hacer nada, las cicatrices no se borran, quedan ahí recordándote la herida que ahí estuvo. Solo el tiempo tiene la capacidad de borrarlas, solo él puede hacerlo. Así que no te esfuerces por algo que no puedes hacer.

¿Qué podría hacer?

Hoy me llego un e-mail de mi papá, al parecer mi papá sí nos quiere allá, con él.
En el e-mail me hablaba sobre mi pasaporte y mis papeles legales, ya que me los envió para poder renovarlos y sacar mi doble nacionalidad. También me cuenta sobre mi hermana, le escribió hace unos días y en el e-mail ella le decía que se quería ir a estudiar a Hawaii. Se notaba que mi papá estaba feliz de recibir esas noticias, además que yo también le escribí hace unos días hablándole de lo mismo, lo único que quiero es irme, largarme de este país que no me ofrece nada, además de dolor y malas rachas.
Pero hoy algo paso, algo me está haciendo cambiar de parecer. Le mostré a mi mamá el e-mail, cuando lo vio se puso a llorar, le pregunté qué le pasaba y me respondió que le dolía pensar que mi hermana y yo nos iríamos y fue ahí cuando me pregunte si realmente me iría sabiendo que mi madre queda sola. Y saben, no, no lo haría, no podría dejarla, quizás no ha sido la mejor madre del mundo, pero no ¿Qué haría ella acá sola? Ella se me muere, no sabe vivir, siempre la he cuidado ¿Cómo la voy a dejar sola? No puedo, se me parte el alma pensar en que ella quedará sola. Pero también me duele pensar que dejaría todos mis sueños por ella, pero más me duele pensar que la dejé.
Me encantaría llevármela conmigo, pero ella acá tiene a su familia, bueno a medias, pero igual es familia y como yo, ella no podría dejar a mi abuela, es su madre y jamás la dejaría sola.
Y como siempre no sé qué haré, no sé si algún día podré dejar a mi madre, no sé si sería capaz.

martes, 15 de marzo de 2011

Siempre te equivocas, siempre haces lo mismo, pero sabes esta vez no termino como siempre...
Algunas de tus palanras me han hecho pensar mucho. Pero no diré nada, quiero estar segura, solo espero que lo que he sentido y pensado sea lo que realemnte es. Solo te diré que estoy tranquila, con dolor, pero tranquila.

sábado, 12 de marzo de 2011

No me dejes

¿Dónde estoy? Creo reconocer este lugar, pero está diferente ¿Dónde quedo el brillo de las hojas? ¿Por qué aquel río está seco? ¿Dónde quedo aquella agua cristalina que vi en el la última vez que estuve aquí?
-“¿Andrea? ¿Eres tú?”- Escuche que me preguntaban a mis espaldas. Me giré y vi quien se suponía era mi alma.
-Sí, soy yo. Y ¿Tú…? ¿Tú eres mi alma?-
-“Sí, lo soy”-
-¿Qué te pasó? ¿Dónde están tus vestiduras blancas? ¿Por qué estás así? ¡Casi no te veo!-
-“Así estas tú, te estas muriendo, me estas dejando ir. El dolor nos ha herido y tú te estás dando por vencida y eso quiere decir que me estás perdiendo, que si esto sigue así desapareceré.”
-No… ¡No puedes desaparecer! ¡Yo aún sigo viva! ¿¡Cómo puedes desaparecer, si yo aún camino en el mundo de los mortales!?-
-“Andrea… el alma te da vida y la vida son los sentimientos, los buenos sentimientos y tú, tú solo sientes dolor y eso a mí me mata, ya casi no queda vida en ti. No me pidas que viva de dolor.”-
-Pero ¿Cómo? La última vez que te vi estabas tan radiante, tan decidida a vivir. Aquella vez tú me ayudaste, me sacaste de mi oscuridad, me brindaste luz ¿Por qué ahora estás así? No lo entiendo.”
-“Esa vez tú estabas decidida a seguir, no querías darte por vencida, pero ahora no hay fuerzas en ti, no hay nada que me ayude a mantenerme viva”-
-Pero si yo quiero seguir ¡No quiero morir!- Le grite desesperada, no me cabía en la cabeza como yo había llegado a esto, no podía entender cómo podía estar tan mal.
-“¿Segura que lo quieres? Mírate, no has sonreído sinceramente hace tanto tiempo, no has sentido alegría en tu corazón, no le has dado cabida al color en tu vida ¿Cómo quieres seguir así?”-
-¿Y cómo lo hago? ¡No puedo! ¡No puedo!- Llorando caí al suelo, el llanto no me dejaba seguir hablando, no entendía nada, no sabía cómo seguir, no sabía nada, solo sentía dolor y eso no me dejaba pensar.
-“Andrea esta vez yo no puedo te ayudar ¿Cómo voy ayudarte si apenas logro mantenerme viva por tus recuerdos? Tienes que aprender a ser fuerte, la vida no se ha acabado, entiende eso.”- Se inclina a mi lado y acaricia mi rostro, levanta mi cabeza y me miró a los ojos –“Si realmente crees que amaste, no te des por vencida, no cualquiera ama con la fuerza que tú lo hiciste. Si fuiste capaz de sentir lo que sentiste por ella, sé que eres capaz de amarte a ti misma, con la misma fuerza, que amaste a quien ahora es tu peor dolor. Solo date cuenta de lo que vales, date cuenta de todo lo bueno que has hecho y veras que no te mereces estar así por alguien que no te supo valorar, no mereces seguir torturándote por alguien que solo te hizo sufrir ¿Crees que ella está sufriendo en estos momentos por ti? ¿Crees que está preocupada por como tú estás? Mírate, son tantas tus lágrimas que no te dejan ver el sol que nace cada día, no te dejan ver las nuevas oportunidades que te está dando la vida. Sécate esas lágrimas y levántate, recupera todo lo que perdiste, recupera aquel amor que diste y tiraron a la basura, ve y búscalo, aún está ahí en ese tacho esperando a que tú lo recojas…”-
-No puedo… No sé cómo.-
-“Andrea si sigues así lo perderás todo y no me volverás a ver, no hasta que vuelvas a vivir…”-
-¡No, no me dejes! ¡No seas como los demás! ¡No seas como ella que me dejo sola!-
-“Volveré cuando vuelvas a vivir, volveré cuando tú así lo quieras, pero cuando realmente lo quieras”-
-Pero si yo te quiero aquí…-
-“Si es así, si realmente me quieres aquí no te des por vencida, vuelve abrir tu corazón”-
-No puedo, ella lo mato, ella lo cerro por completo. Sacrifique mi corazón por el de ella, no puedo volver abrirlo. Está tan dañado, ha sangrado tanto que ahora con suerte late.-
-“Es tu decisión, yo no puedo hacer nada…- Apenas termino aquellas palabras comenzó a desaparecer, lo poco que de ella se veía se esfumo con el viento.
Sin fuerzas seguí en el suelo, no podía parar de llorar. Desperté
Todo había sido un sueño, pero sabía que era real, ella era mi alma quien me había hablado, como muchas veces anteriormente lo había hecho.
Acostada en mi cama comencé a llorar, me sentí completamente sola, ahora no había nada ni nadie a quien yo pudiera recurrir. Y aunque en mí interior comenzó a nacer un deseo de seguir adelante, el dolor era más fuerte y por más que trate de contenerlo no podía, lloré y lloré todo ese día y aún sigo llorando.
No sé qué hacer.